domingo, 8 de marzo de 2009

La maldición de Capistrano



El Zorro es un personaje de ficción que fue harto utilizado por el presidente Chávez para anatematizar a los candidatos de UNT en el estado Zulia. Poco conocen los asesores del presidente sobre este héroe, quien hizo pública aparición por primera vez en el cuento la maldición de Capistrano, 1919, en la revista All-Story Weekly.Arthur Johnston McCulley, creador del personaje, nace el 2 de febrero de 1883 en Illinois, EE UU, y desarrolla la actividad de reportero policial. Su dedicación a la literatura la canalizó en cientos de cuentos y en cincuenta novelas. Escribe historietas con California como tema de fondo, entre ellas la del Zorro, un joven noble hacendado quien lucha contra la injusticia y el crimen en la Alta California, territorio que formaba parte del México colonial, bajo la corona del reino de España.

En su versión tradicional, la producida por Walt Disney en los años 50, el Zorro lucha contra la opresión de un militar, Monasterio, que utiliza los altos impuestos que le cobra a la población para dilapidarlos en corrupción, lujo e incompetencia. Monasterio simboliza la injusticia y contra él lucha el Zorro, ayudado por el fiel e inteligente Bernardo, quien sabe secundarlo, apoyarlo y ayudarlo en su combate contra el oprobioso poder totalitario del militar in comento.
Hay una versión contemporánea, la llevada al cine con Antonio Banderas en el papel de El Zorro y Anthony Hopkins como Bernardo. En esta zaga, Bernardo es el Zorro original, quien había entablado una larga lucha contra el representante del rey, Rafael Montero, y había sido detenido, no por haber sido descubierto en su doble personalidad, sino por un arrebato de celos y envidia de Montero, ante la belleza que tiene Diego de la Vega como esposa. El todopoderoso Montero ordena el asalto a la residencia de Diego de la Vega, muriendo en la acción la bella Elena, él es hecho preso y la pequeña bebe, es secuestrada y criada como hija de Montero.

En ambas versiones Bernardo es un personaje espectacular. Bien en la original de Walt Disney, en que su inteligencia natural descontrola en innumerable ocasiones a las tropas opresoras, engaña al militar felón o sencillamente pasa como humilde servidor para enterarse de los planes maléficos del capitán Monasterio.
En la segunda versión, Bernardo es el Zorro original, quien por la edad, luego de haber recuperado la libertad, al estilo del conde de Montecristo, le pasa el testigo a Alejandro Murrieta, quien tiene cuentas por cobrar a un comandante del ejército de Montero, el capitán Harrison Love, que se distingue por su crueldad.
Visto así, Bernardo es un personaje heroico, el Zorro un hombre excepcional; ambos luchan contra la injusticia, la corrupción y por la libertad. Los malos de la zaga son unos militares y civiles crueles, indolentes, corruptos, por decir algo, que representan el poder o están al servicio del mismo.
En el imaginario popular la figura del Zorro y de Bernardo no es peyorativa. Todo lo contrario. Se asimila a justicia, libertad, igualdad, solidaridad, fraternidad. A familia bien constituida, abolengo, patria, a buen gobierno, a democracia social…