
Aquello colmó la curiosidad de Humboldt y sus acompañantes: “Después de los aparatos eléctricos, obra de la industriosa sagacidad de un habitante de los Llanos, nada podía ya precisar nuestro interés en Calabozo”, sentencia el científico alemán (1).
Carlos Rivero Solar, don Carlos, había ideado la manera de traer agua al caserío “El Naranjito”, situado por los lados de Cabure, en la Serranía de Coro en el Occidente de Venezuela. El objeto de la aplicación era mover el trapiche, inventado por él. También creó un sistema para descerezar el café economizando tiempo y personal. Pero su imaginación volaba más allá de estas creaciones utilitarias: esos es, pensaba en volar y para ello ideaba la confección de dos inmensas alas.
Corre el año de 1888, año en que el Dr. Juan Pablo Rojas Paúl asume la Presidencia de la República, ordena la construcción del Hospital José María Vargas y crea la Academia Nacional de la Historia y el Observatorio Cajigal. Un domingo don Carlos intentaría sostenerse en el aire sin más ayuda que la de sus alas adheridas como prótesis a su cuerpo. El evento no fue en privado. Don Rufino Montenegro asistió en carácter de padrino y un grupo de parroquianos acompañaron al “pájaro Serrano” hasta la montaña situada al norte del caserío y conocida con el nombre de “La Soledad”
A unos sesenta metros de altura, tras la preparación de rigor, tanto física como espiritual, don Carlos se lanzó al vacío, controlando por segundos el equilibrio que le permitía un descenso lento y acompasado. De pronto lo inesperado, pierde el dominio y se desploma a tierra. Afortunadamente una copa de bucare impide que el golpe sea mayor.
Este relato que no trasciende al gran público, es considerado por algunos con la importancia de las pruebas que realizaron en otras latitudes idealistas que se reconocen como pioneros de la aviación (2).
Referencias:
(1) Siso, Carlos. La formación del pueblo de Venezuela. 7a edición. Ediciones de la Presidencia de la República. Caracas 1986.
(2) Paredes, Luis H. Historia de la Aviación Militar Venezolana.2da. edición. Ministerio de la Defensa de Venezuela. Caracas 1978.